
Indudablemente que este tipo no es mas imbecil y estupido, porque no tiene tiempo
Ahmadinejad pone de nuevo en duda el Holocausto
“Nada ha cambiado en la humanidad, la barbarie sigue reinando por doquier”.(Abel Desestress)
“Cuando descubres la verdad, reina el silencio” (Abel Desestress)

“Nada ha cambiado en la humanidad, la barbarie sigue reinando por doquier”.(Abel Desestress)
“Aguanto dos minutos debajo del agua sin respirar. Hago esto para ayudar a mi familia”,
Guinto, que no sabe leer y escribir, se ha convertido en el héroe infantil del poblado y pasea su escaso metro veinte de altura por sus calles sin asfaltar, vestido con la camiseta nueva y los vaqueros facilitados por el equipo de producción de la película.
“El chatarrero es el capitán del barangay (el equivalente al alcalde del pueblo). Nos paga veinte pesos (0,4 dólares) por cada kilo de metal. A veces, nos baja el precio porque dice que no somos adultos”, explica Guinto, que ha vivido toda su vida en una chabola sin agua corriente ni electricidad, pero que este otoño conocerá las comodidades de los hoteles de Europa, a donde viajará para promocionar la película en varios festivales.
“Cuando no encuentran mucha chatarra, roban material de los barcos. Es muy peligroso porque los guardias les amenazan, disparan indiscriminadamente contra ellos o les pegan”, cuenta Jover, que antes de estrenarse en la dirección había escrito guiones para el director Diamante Mendoza, recientemente galardonado en Cannes.
Una anécdota ilustra la picardía desarrollada por estos niños, nacidos y crecidos en la miseria: “Trajimos un ancla para el rodaje y, cuando llegó el momento de gritar “acción”, había desaparecido. Uno de los críos la había vendido porque necesitaba el dinero”, recuerda Jover.
Por lo general, los padres aceptan con resignación el destino de pobreza que espera a sus hijos.
La madre de Guinto es lavandera, asegura que cobra menos de 1.500 pesos al mes y dice que desconocía que su hijo se jugaba la vida en la bahía, en busca de metales.
Sin embargo, reconoce que aceptaba de buena gana los pocos pesos que éste le entregaba al final de la jornada, después de quedarse una pequeña parte para jugar a las máquinas de videojuegos o comprar golosinas.
“Sufren enfermedades de la piel y de pulmones. Además, de vez en cuando, uno de ellos desaparece en el mar”, añade el productor Albert Almendralejo, que ha creado una organización benéfica para ofrecer una modesta educación a la quincena de menores que ha participado en el filme, muy alabado en el festival local Cinemalaya, celebrado el pasado julio.
Desafortunadamente, sacar de la calle a una docena de niños no cambiará grandes cosas en Filipinas, donde más de 29.000 menores de 10 a 14 años trabajan en el sector domestico.
“Pese a la aprobación de leyes que protegen a la infancia, la contratación de servicio domestico infantil está ampliamente extendida en la cultura filipina. Es una consecuencia de la pobreza”, recuerda Clara Gómez, especialista de Unicef.
A lo mejor hay que ampliar la biblia y agregar algunos nombres y proverbios espirituales. digo no se...
Proyectos como el Memorial Cubano, entre otros, y las denuncias presentadas ante la comunidad internacional en las voces del exilio cubano, han documentado los crímenes perpetrados por Fidel Castro y su régimen, para que jamás puedan olvidarse y para que nunca más la humanidad tenga que padecer regímenes como el que ensangrienta a la nación cubana. |